Yoga y diabetes. Algunas cosas que debes considerar.

Cada vez es más difundida la idea de que el estrés afecta considerablemente la evolución de la diabetes como condición de salud. El estrés está asociado a la segregación de varias hormonas por parte del páncreas, las cuales afectan los niveles de azúcar en la sangre. Una de ellas, el glucagon, está directamente relacionada con el aumento del volumen de azúcar en sangre pues se comporta de forma distinta a la insulina; o el cortisol, que inhibe la acción de la insulina y, además, hace a las células de grasa resistentes a la acción de esta última.

Cuaquier actividad que permita controlar el estrés, incidirá de modo directo en el manejo de la diabetes, pues ayudará a mantener el equilibrio necesario en el cuerpo. La actividad física es una de las primeras recomendaciones para pacientes con diabetes, siempre que no haya ningún otro impedimento para ello. Y aún con ciertos impedimientos, el yoga es una actividad interesante para incorporarla a la rutina de las personas con diabetes, no sólo por su incidencia en el manejo del estrés sino también porque permite manejar mejor los niveles de azúcar en sangre.

La persona con diabetes y el yoga.

Entre las variedades de yoga que se practican en la actualidad, se incluyen ejercicios que ayudan a controlar el estrés porque se enfocan más en la concentración, la meditación y la fuerza. Pero también incluye otros movimientos que, al cambiar rápidamente entre posturas, permiten generar esfuerzo físico casi equivalente a un entrenamiento cardiovascular. Además, el yoga permite ganar en flexibilidad, al tiempo que relaja tensiones, no sólo a través de los ejerccicios, ésino también gracias al énfasis puesto en el aprendizaje de formas de respiración y relajación.

Entre los tipos de yoga, el de Vinyasa es quizás el más común, pues es el mas prácticado en gimnasios. Este yoga tiene como característica moverse rápidamente entre poses, acopañando del manejo de la respiración. Otra característica es que no tiene un conjunto estandarizado de poses. Por eso, este tipo de yoga puede ir desde cambio muy fluido y relajante entre poses hasta cambios más rápidos que ayudarán a mejorar la resistencia y fuerza físicas. Que el entrenamiento con yoga sea más reajado o más intenso, normalmente depende además del tipo de yoga practicado, de quien dirija la sesión. Si sabe que tendrá una sesión intensa de yoga, es importante que ajuste la ingesta previa de alimentos acorde a lo que comería previo a un ejercicio cardiovascular, y siempre controlando los niveles de azúcar en sangre previo al entrenamiento.

Algunas posturas de yoga que querrá practicar si tiene diabetes.

Sabiendo que el yoga no va a sustituir los controles previo y posterior de azúcar en sangre, ni la dieta y la rutina utilizadas regularmente, es importante considerar que los ejercicios pueden ser parte del tratamiento complementario de esta afección. Para personas con diabetes tipo 2, es muy pertinente considerar el ejercicio a través del yoga, que hoy por hoy es una práctica en auge. A continuación le enseñamos algunas posturas que le convendrá considerar si busca mejorar sus controles de diabetes, en especial para reducir la tensión y el estrés, fortalecer y flexibilizar músculos y, en general, ayudar al control de niveles de azúcar en sangre.

Postura de la montaña

Postura La Montaña. Foto cortesía de http;//yogaesmas.com

Esta pose se realiza parados, con los pies ligeramente separados y los brazos a los lados. En esta posición, debe contraerse el cócxis y los glúteos, a continuación inspire y levante los brazos a los lados con las palmas hacia arriba. Exhale mientras baja los brazos con lentitud.

Postura del perro mirando hacia abajo

pose del perro hacia abajo

Empieza con las manos y las rodillas, los dedos de los pies metidos debajo y continuación, estire lentamente las piernas, apuntando las caderas hacia el techo y presionando el coxis lo más lejos posible de las manos.

El cuerpo debe formar una “V” invertida. Concéntrese en presionar las manos y los pies contra el suelo, manteniendo la mayor parte del peso en las piernas en lugar de los brazos. Los tacones no tienen que tocar el suelo. Relájese hacia abajo doblando lentamente las rodillas para que descansen en el suelo en la posición inicial.

Postura de niño

Fotografía cortesía de http://yogaesmas.com

Esta es una especie de postura de transición pues permite hacer un descanso entre posturas de yoga algo más difíciles. Para hacerla, siéntese de rodillas teniendo éstas un poco separadas entre si. A continuación, baje lentamente la cabeza hasta la alfombra, buscando que su vientre quede sobre sus muslos y evitando que la cabeza toque la alfombra. Conservando esta posición, estire hacia adelante los brazos tocándose entre ellos sobre la alfombra en la parte delantera. Sostenga entre 10 y 20 segundos esta posición y luego empuje la parte baja de la espalda hacia los talones paraa estirarla por completo.

Postura de puente

Imagen cortesía de http://yogateca.com

Acuéstese boca arriba, doblando las rodillas apoyando los pies sobre la alfombra y separando los muslos. Empuje los talones hacia abajo y levante la espalda de modo que tanto la parte baja de la espalda como las caderas queden separados de la alfombra. Estire los brazos por debajo de la espalda y junte los dedos. Mantenga contraídos el abdomen, los glúteos y los tendones de la espalda. A continuación, libere los dedos y baje lentamente el coxis hasta tocar de nuevo la alfombra.

Postura de tabla

Fotografía cortesía de http://ciudadyoga.com

Comience con las manos y las rodillas, y meta los dedos de los pies por debajo.

Levante las rodillas del tapete y camine con los pies hacia la parte posterior del tapete para que el cuerpo forme una línea recta desde la cabeza hasta los talones. Los hombros deben apilarse verticalmente sobre las muñecas. Esto es similar a una posición de lagartija.

Sostenga por unos segundos, manteniendo los abdominales ocupados y relájese lentamente hacia abajo.

Postura de árbol

Cortesía de http://yogaesmas.com

Estando de pie, mantenga el pie derecho apoyado, mientras sólo los dedos del pie izquierdo tocan el piso. Levante la rodilla izquierda hacia arriba y muévala hacia un lado. A continuación, Descanse la parte inferior del pie izquierdo en la parte interior de la pierna derecha por debajo de la rodilla para los principiantes.

Mantenga las manos apretadas frente al pecho en posición de oración o agárrese a una silla o pared para ayudar a mantener el equilibrio. Repita con la otra pierna.

Postura de cadáver

Fotografía cortesia de http://yogateca.com

Esta es quizás la postura más sencilla y es ideal para cerrar una sesión de yoga. Para realizarla, deberá acostarse boca arriba con los brazos colocados a ambos lados del cuerpo y las palmas hacia arriba. Enfóquese en relajar todo el cuerpo e inhalar por la nariz, exhalando por la boca.

Es importante recordar que ninguno de los tratamientos complementarios debe emplearse sin una estricta notificación y supervisión médicas, en especial cuando los controles suponen hacer un seguimiento riguroso de actividades, dieta y niveles de azúcar en sangre. Por ello, recomendamos no dejar de consultar a su médico tratante y a quien sea su instructor de estas actividades, a fin de ponerles al tanto de su condición.

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