Leguminosas y la dieta de la persona con diabetes

Las leguminosas son fuente importante de proteinas y vitaminas para nuestro organismo. Aunque deben estar incluidas en cualquier dieta, es importante, sin embargo, atender algunos aspectos relacionados con su preparación y consumo para hacerlo del mejor modo posible, en especial en personas con diabetes.

Las leguminosas ¡un súper alimento!

Las leguminosas son semillas comestibles que generalmente se presentan dentro de vainas que crecen en arbustos o enredaderas. Estas semillas pueden consumirse o frescas, o germinadas, bien secas o molidas. Junto con los cereales, son de los alimentos más antiguos conocidos por el ser humano.

Con frecuencia se atribuye a las leguminosas la posibilidad de incidir en el aumento de peso. Sin embargo, no queda claro que esa relación sea proporcional. En el caso de las personas con diabetes, hay que saber si afectan el volumen de glucosa en la sangre pues el balance adecuado de glucosa en sangre permite sostener el delicado equilibrio de la salud de la persona con diabetes.

Verduras en Dieta Diabética
Las leguminosas se cosechan en vainas

 

Entre leguminosas que deberían incluirse en la dieta de la persona con diabetes se encuentran: el frijol (pinto, rojo y negro), las lentejas (verdes, marrones y amarillas), la soya (en grano o en queso tofu), arvejas, guisantes y otros. Con todos estos alimentos puedes realizar desde nutritivas sopas, hasta hamburguesas y salchichas sin consumir proteina animal.

¿Todo es positivo con las leguminosas?

En personas con diabetes, el consumo frecuente de frijoles aporta beneficios como:

  • No elevan el nivel de azucar en sangre pues son bajos en el índice glucémico.
  • Puesto que son lentos para digerir, asegura que los niveles en sangre no se eleven durante la digestión.
  • Tienen bajo contenido en grasa y alto en proteína, de forma que en ocasiones puede reemplazar la proteina animal con granos.
  • Adicionalmente, ayuda a reducir los altos niveles de presión arterial, y controla enfermedades cardiovasculares.
  • Puesto que tienen un alto contenido en fibra, provocan saciedad y controlan la ansiedad de un modo más eficaz, ayudando a controlar el peso de una mejor manera.
  • Son una rica fuente de fibra soluble incorporan bacterias intestinales saludables en la dieta regular. Un intestino sano ayuda a reducir la resistencia del cuerpo a la insulina.
  • Adicionalmente, el consumo regular de frijoles negros ayuda a reducir los niveles de hemoglobina A1c en las personas con diabetes.

 

leguminosas y diabetes
Un plato con una buena combinación entre leguminosas y verduras

 

Sin embargo, algunas leguminosas como el frijol negro tienen propiedades anti-alimenticias como la generación de gases y flatulencia. Estas características pueden reducirse de modo adecuado si se pone atención durante su proceso de la preparación. En todo caso, el aporte de fibra al organismo resulta muy provechoso en especial para personas con diabetes tipo 2, así como en su prevención.

Algunas preparaciones útiles para las personas con diabetes

Como ya hemos dicho, es importante introducir leguminosas en la dieta de la persona con diabetes. Para ello, pueden emplearse distintas preparaciones cuidando de no combinarlos con una elevada proporción de carbohidratos.

Como en todo momento, la clave está en comprender los valores nutricionales de cada alimento. Por ejemplo, un tercio de taza de frijoles negros contiene alrededor de 75 unidades de calorías, 5 gramos de proteína, 13 gramos de carbohidratos y 5 gramos de fibra. Estos frijoles contienen una cantidad elevada de carbohidratos totales, pero su índice glucémico no es elevado. Esto asegura que estos sean saludables incluso si son consumidos regularmente por los pacientes diabéticos.

Ahora bien, generalmente los frijoles no deben consumirse solos. Por ello, es importante agregar también almidón y proteína para así completar el balance requerido en cada ingesta. Una combinación buena pudiera ser agregar arroz junto con alguna proteina vegetal o animal para complementar. Resulta importante recordar que varias leguminosas o granos en sí mismas, son fuentes de proteinas vegetales.

Otras formas en las cuales se puede consumir frijoles:

  • Agregados a ensaladas o pastas.
  • Pueden ser consumidos en sopa.
  • Se pueden agregar como acompañamiento de tacos y tortillas mexicanas.
  • Pueden utilizarse procesados en forma de salsa, como si fuera hummus.
  • Combinados con otros vegetales, pueden agregarse como parte de la comida.
  • Finalmente, una presentación muy agradable es comerlos como verdura o curry junto con el arroz.

A fin de garantizar el balance ideal, al incluir granos en los menús diarios, hay que considerar lo siguiente:

  • No sazone en exceso. Añadir demasiada sal a los frijoles negros puede afectar su efecto nutricional.
  • No los cocine con grasas animales, en especial, evite hacerlo con grasa de cerdo.
  • Especias como la salvia, el ajo y el comino, utilizadas en cantidad apropiada, pueden ayudar a retener su valor nutricional.

Otros granos a incluir en la dieta son los frijoles de lima, los frijoles rojos y los frijoles de soya, siempre como moderación y adecuadamente combinados. Los frijoles tienen un alto contenido de carbohidratos, aunque es un carbohidrato de acción más lenta que otros alimentos, como el pan o la pasta.

 

 

 

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