Tratamiento para el pie diabético con células madre. Nueva estrategia.
Fuente: Pixabay.com

Una de las complicaciones más severas que sufren los pacientes diabéticos es la podopatía, también conocida como pie diabético. La misma se caracteriza por la presencia de úlceras muy difíciles de tratar y con tendencia a infectarse rápidamente. Estas lesiones son consecuencia directa de dos complicaciones clásicas de la propia diabetes: la microangiopatía y la neuropatía.

La microangiopatía diabética, o lesión crónica de pequeños vasos sanguíneos, dificulta el flujo de sangre normal hacia áreas distantes, perjudicando por ende la oxigenación del tejido y la llegada de los antibióticos u otros tratamientos. La neuropatía diabética daña la estructura de las vías nerviosas, enlenteciendo e incluso bloqueando la transmisión de estímulos nociceptivos, por lo cual el paciente no siente casi dolor en los pies enfermos.

La combinación de estos fenómenos fisiopatológicos crea el medio perfecto para que se presente esta temida patología, el pie diabético. Los pacientes sufren pequeños traumatismos en los pies que no son dolorosos y por lo tanto, tampoco son tratados. Estas lesiones progresan hasta convertirse en grandes úlceras con tendencia a la infección y si no son manejadas adecuadamente suelen tener un terrible desenlace: la amputación.

Tratamiento habitual del Pie Diabético

Las guías para el manejo de las úlceras en el pie diabético incluyen limpieza quirúrgica, antibióticos y revascularización. Este protocolo habitual se lleva a cabo en la mayoría de los casos, pero la tasa de éxito no es alentadora. A nivel mundial se realiza una amputación relacionada con complicaciones de la diabetes cada 30 segundos, siendo el 84% de ellas consecuencias del pie diabético.

Los trastornos metabólicos asociados a la hiperglicemia retardan la curación de las heridas. Recientemente se ha comenzado a entender las complejidades moleculares de esta realidad. El rol que juegan la inflamación, la coagulación y la migración celular en la curación de las heridas ha llevado a los científicos a plantearse nuevas estrategias en el control de estas lesiones para evitar mayores secuelas físicas, sociales y económicas.

Nueva esperanza

La terapia con células madres ha emergido como una alternativa real para el tratamiento de los pacientes con pie diabético. Las células madres, también conocidas como troncales o progenitoras, sintetizan y secretan citocinas, las cuales cumplen con numerosas tareas, incluyendo:

– Reclutamiento celular

– Inmunomodulación

– Remodelación de la matriz extracelular

– Angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos)

– Regeneración nerviosa

Todas estas funciones tienen un propósito común: Promover la adecuada curación de las heridas.

Las células madres tienen además la capacidad de diferenciarse en nuevas células especializadas. Los miofibroblastos, necesarias para formar nuevas fibras musculares, provienen de las células madres. Lo mismo ocurre con los queratinocitos, fundamentales para la regeneración de la piel. Desde el punto de vista vascular, los pericitos y células endoteliales tienen un origen común en las células madres.

Una revisión de la literatura actual publicada en Stem Cell Research & Therapy, parte de BioMed Central, reúne en un solo meta-análisis más de 250 artículos que tratan el tema de la utilización de células madres para el tratamiento de las úlceras en el pie diabético. Para llevar a cabo dicha revisión, buscaron los términos “pie diabético”, “células madres” y “células progenitoras” en las bases de datos de PubMed, EMBASE y Google Scholar.

Si bien la diversidad de los métodos de estudio y variables dificulta mucho una conclusión única y consensuada, el factor común en todas las publicaciones es que la terapia con células madres es un tratamiento efectivo para pacientes diabéticos con úlceras pédicas. La mayoría de los estudios se llevaron a cabo con células autólogas (provenientes del propio paciente), pero no descartan el uso de algunas alogénicas  e incluso xenogénicas.

¿Son útiles entonces las células madres?

Los autores de esta publicación se muestran esperanzados con esta nueva alternativa terapéutica. Recomiendan que se lleven a cabo nuevos estudios, tanto en animales como en humanos, para establecer un protocolo definitivo, inexistente hasta la fecha. Sin embargo, en muchos centros médicos alrededor del mundo, ya es habitual el manejo de esta complicación con células madres.

La terapia con células madres no puede ser aislada. Todas las guías habituales aún deben respetarse así incluyan esta nueva alternativa. Los hidrogeles y regeneradores biológicos como tratamientos tópicos están en boga actualmente. La combinación de angioplastia con células madres también ha mostrado resultados prometedores. En definitiva, cualquier conducta debe ser analizada y discutida entre el paciente y su médico tratante.

Referencias

  1. Lopes, Lara; Setia, Ocean y colaboradores (2018). Stem cell therapy for diabetic foot ulcers: a review of preclinical and clinical research. Stem Cell Research & Therapy, 9: 188.

Pedro Salinas

Pediatra y anestesiólogo. Redactor y traductor médico. Universidad de Carabobo/Instituto Venezolano de los Seguros Sociales.
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