Viajes y diabetes: ¿ Que hacer si debes Viajar y eres Diabético?

Es posible hacer viajes cuando se tienen diabetes. Un alto porcentaje de las personas que tienen diabetes y que viajan no toman cont anta rigurosidad el cuidado de su afección durante los días de su estadía. Sin embargo, el mantenimiento del equilibro de azúcar en sangre es una tarea diaria que no debe interrumpirse por un viaje. Por ello es importante tomar previsiones para garantizar que podrá hacerse seguimiento aún estando fuera de la residencia habitual.

Voy a viajar y tengo diabetes, ¿qué debo preveer?

La diabetes es una condición que acompaña toda la vida. Por ello es importante atender especialmente su cuidado cuando las condiciones del entorno cambian durante un viaje. Sea que viaje por tierra, en avión o por mar, le indicamos las 10 cosas más básicas que debe considerar para su viaje.

1) Planifique con mucho cuidado las comidas que tomará en sus viajes.

Quienes tienen diabetes no son las únicas personas que desean mantener comidas sanas mientras viajan. Sin embargo, especialmente cuando se viaja en avión y se hacen vuelos largos, las comidas suelen ser grasosas, o muy cargadas en carbohidratos y poco balanceadas. Con mucha más frecuencia, las aerolíneas tienen consideraciones para requerimientos especiales de los pasajeros.

Viajes para diabéticos

Por eso, al reservar su viaje, procure elegir una comida adaptada a sus necesidades, pidiendo un menú vegetariano o para diabéticos. Si viaja en barco, no abuse de la comida en los banquetes ofrecidos ni tampoco del alcohol. Si no puede indicar sus preferencias alimenticias al hacer la reserva, consulte directamente con la empresa a fin de que tengan en cuenta sus requerimientos. Una alternativa a la comida del avión es comprar bocadillos en el aeropuerto o llevarlos Ud. preparados. Escoja frutos secos, yogur, vegetales, bocadillos de pan con carnes sin grasas, y si no cuenta con provisión de glucosa, el aeropuerto es un buen lugar donde podrá abastecerse de refrescos y otras preparaciones que se la provean.

2) Siempre lleve consigo un informe médico.

Es importante que lleve consigo un informe médico actualizado de forma que pueda advertir a la aerolínea, en caso de viajar en avión, sobre su diabetes y la necesidad de llevar consigo como equipaje de mano, medicinas como la insulina, e implementos como jeringas y tiras reactivas. No olvide llevar consigo los frascos de insulina con sus etiquetas visibles. Esto aliviará cualquier inconveniente durante los chequeos de seguridad. Un informe médico puede aliviar las explicaciones sobre la disposición de la bomba de insulina en su abdomen. De ser necesario, porque la duración del viaje así lo amerite, realice un chequeo médico antes de salir.

3) Ajuste la insulina.

Cuando un viaje implica el cambio de zona horaria, las personas con diabetes deben ajustar los horarios para administrar la insulina. Por ello, el chequeo médico previo al viaje le ayudará a fijar los horarios en los cuales deberá administrarla durante su estadía o, incluso, algún cambio en el patrón del tipo de insulina suministrada. El médico tratante puede ayudarle también a establecer cuáles otros cambios debe introducir en función de las actividades que realizará durante su estadía.

4) Guarde adecuadamente sus suministros de insulina.

Aunque sienta su equipaje de mano algo pesado, no traslade sus suministros de insulina en el equipaje facturado. En vuelos a mucha altura, la cabina donde viaja el equipaje facturado suele bajar mucho la temperatura. Aunque en los barcos suele haber mas acceso al equipaje, mantenga siempre sus insumos de forma accesible. Por otro lado, con mcha frecuencia se reportan pérdidas de equipaje así que la forma más segura de garantizar tener a su disposición la insulina es llevarla consigo.

Es importante que guarde en una bolsa consigo tanto el medidor y las tiras reactivas, como las jeringas, algunas dosis de insulina, bocadillos y glucosa de acción rápida. Esta medida le permitirá tener acceso a estos suministros aunque guarde más dosis de insulina y otros objetos personales junto a su equipaje de mano en las sombrereras del avión. Consulte con su médico tratante si puede dosificar insulina de acción rápida después de que coma en el avión a fin de ayudar a mantener el equilibrio de azúcar en sangre.

5) Mencione su diabetes.

Tanto si viaja solo como si viaja acompañado, en barco o en avión, mantenga informado al personal al respecto de su diabetes. Esto es muy importante por si se presenta alguna emergencia. No es necesario dar mayores detalles pero si es muy necesario que le advierta que puede requerir bebidas dulces si tiene hipoglucemia durante el viaje. Igualmente, debe saber cómo recurrir a asistencia médica y qué tipo de servicios de atención primaria tendrá a su disposición.

6) Desconecte su bomba.

Seguramente su médico en el chequeo previo a su viaje puede darle más detalles, pero es probable que su bomba de insulina funcione diferente durante el despegue y el aterrizaje y suministre más insulina. Por ello, quizás conectarla sólo durante el vuelo es una buena idea, siempre luego de comprobar que no haya burbujas de aire causadas por cambios de altitud. En el caso de que viaje en barco, no requiere suspender el uso de su bomba de insulina.

Viajes y Diabetes

7) Esté preparado ante cualquier emergencia en sus viajes.

En vuelos internacionales no es obligatorio llevar un botiquín para atender emergencias. Este hecho es especialmente cierto en líneas con vuelos baratos. En cualquier caso, siempre es mucho más prudente tomar las previsiones necesarias para tener a la mano todo aquello que requiera en caso de emergencia. Si viaja en barco, debe informarse muy bien sobre cómo maneja la línea situaciones de emergencia como las que puedan presentársele a ud.

8) Utilice siempre zapatos durante sus viajes.

Tanto si viaja a la playa como si lo hace a la montaña, tenga en cuenta los riesgos de andar sin zapatos. En la playa, los escombros de la playa como las tapas de botellas y restos de vidrios entre otros pueden herirle. Es probable que no llegue a sentir la cortada, por eso es necesario extremar las precauciones y revisar con frecuencia para prevenir que una herida no sentida llegue a infectarse. Además siempre utilice zapatos especiales para caminar en la playa y siempre revise sus pies cuando regrese de la playa o la piscina.

9) El aseo personal durante tus viajes.

Es importante mantener las pruebas de glucosa en sangre, pero no siempre puede tenerse las manos limpias para realizarlas. Para garantizar que esto será posible, lleve con ustedes toallas húmedas, alcohol o gel antibacterial para poder limpiarse las manos quitando los restos de comida y otros residuos. Sin embargo, si no lleva consigo implementos para realizar la limpieza necesaria, siempre puede pinchar su dedo y retirar las primeras gotas antes de tomar una lectura para estar seguros de que la sangre de la muestra tenga las condiciones necesarias para examinarlas.

10) Investiga sobre el lugar al que viajes.

Para los viajes al extranjero, siempre es bueno prepararse teniendo información sobre que lugares visitar, medicamentos que pudieran requerirse, detalles como el acceso a agua potable y vacunas necesarias entre otros. También es útil tener a mano información sobre ubicación de embajadas y consulados y otros servicios gubernamentales.

Resulta muy relevante tener información sobre los tipos de cocina local que tendrá a su alcance. Es importante evitar las comidas ambulantes por la atención a la higiene en la preparación de los alimentos.

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Tratamiento a seguir en la diabetes mellitus
Tratamiento

Tratamiento a seguir en la diabetes mellitus

El abordaje de la diabetes mellitus se fundamenta en: 1) Tratamiento médico, 2) Tratamiento nutricional 3) Educación y 4) Actividad física. Es muy importante que el paciente comprenda la importancia de estos aspectos para lograr un buen control metabólico (1).

Tratamiento médico

Posterior a la sospecha o seguido del diagnóstico de diabetes mellitus, es importante asistir a consultas de control con un médico especializado. El médico es quien tiene la capacidad de proporcionar la información necesaria para que el paciente y sus familiares aprendan a:

  • Reconocer los signos y síntomas de la diabetes mellitus.
  • Identificar los signos y síntomas de hipoglicemias e hiperglicemias.
  • Conocer todo lo relacionado con el uso de insulina.
  • Dar a conocer los medios existentes para realizar el autocontrol.
  • Recomendar un programa de ejercicios físicos (1).

Tratamiento nutricional

Seguir un plan de alimentación personalizado, diseñado por un Nutricionista permitirá al paciente llevar una alimentación de acuerdo a sus requerimientos nutricionales, lo que a fin de cuentas, ayudara a mantener los niveles de glicemia estables, armonizara los niveles de insulina y asegurar una distribución constante y equitativa de los carbohidratos (1).

Educación

La educación es esencial para controlar la enfermedad y disminuir las complicaciones. Los programas que modifican estilo de vida, donde se involucra el equipo de salud, el paciente y su red de apoyo, mejoran el control de peso, ayudan a dejar el hábito tabáquico y a aceptar la enfermedad (2).

En este sentido, existen dos modalidades a la hora de impartir educación; de forma individual o grupal, ambas son complementarias y no excluyentes. Básicamente, lo que se busca es mejorar la calidad de vida de los pacientes, elevando su autoestima, modificando su actitud ante la enfermedad y motivando a un cambio de estilo de vida más saludable (1).

Respecto a la educación en grupo, esta permite aprovechar mejor los recursos humanos y enseñar simultáneamente a varios pacientes; tiene como ventaja que le permite al paciente liberar tensión psicológica al comprobar que hay otras personas que tienen la misma enfermedad y deben llevar un estilo de vida similar al de ellos. Por su parte, la educación individualizada permite personalizar el tratamiento según el caso (1).

Actividad física

Debe estimularse la práctica de alguna actividad física, por los efectos beneficiosos que producen al:

  • Mejorar el control metabólico de grasas y carbohidratos.
  • Mejorar la sensibilidad a la insulina (aumentan los receptores de insulina).
  • Aumenta los depósitos de glucógeno.
  • El número de dosis de insulina disminuye y la ingesta calórica puede aumentar.
  • Favorece la obtención y mantenimiento del peso ideal (1).

Los programas de ejercicio físico de intensidad aeróbica y anaeróbica en pacientes con diabetes mellitus tipo 2, motivados y sin complicaciones avanzadas, son eficaces para el mejor control glicémico. Pues se mejora la acción sistémica de la insulina de 2 a 72 horas posterior a la actividad  física, además de aumentar la captación de glucosa por el músculo.

Así mismo, a mayor intensidad de la actividad física, se utilizan más los carbohidratos, lo cual es también es beneficioso. Los efectos de la actividad física de resistencia son; disminuir la glucosa en las primeras 24 horas y a largo plazo, mantener la acción de la insulina, el control de la glucosa, la oxidación de las grasas, y disminuir el colesterol LDL. Asi mismo, si se acompaña de pérdida de peso, es más efectiva para mejorar la dislipidemía; adicionalmente, mejora la depresión (2).

Por ultimo, es necesario destacar que todos los pacientes deben cambiar a corto plazo el hábito sedentario, mediante caminatas diarias. A mediano plazo, la frecuencia mínima deberá ser de 150 minutos a la semana de actividad física aeróbica de moderada intensidad (2).

Referencias consultadas

  1. Centro de Atención Nutricional Infantil de Antimano-CANIA. Nutrición en pediatría. Caracas: CANIA; 2009.
  2. Gil, L., Sil, M., Domínguez, E., Pilar, R. y Medina, J. (2013). Guía de práctica clínica Diagnóstico y tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2. Rev Med Inst Mex Seguro Soc, 51(1): pp.104-19 Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/4577/457745487015.pdf
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10 Mitos de la Insulina y su uso en el Tratamiento de la Diabetes

La insulina es una de los componentes que más requiere el cuerpo en pacientes diabéticos. Sin embargo, muchos son los mitos y leyendas alrededor de la insulina y su uso para tratar la diabetes. ¿La insulina hace engordar? ¿Las inyecciones de insulina son dolorosas? Preguntas como estas responderemos a lo largo del artículo para derribar los mitos de la insulina.

Muchos mitos de la insulina y otros medicamentos son generados por falta de información


¿Por qué existen los mitos sobre la insulina?

Hoy en día muchos son los avances tecnológicos a nivel médico que han ayudado a mejorar la calidad de vida del ser humano. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para esclarecer los mitos de la insulina y otros medicamentos. Bien sea por falta de información, poca investigación referente al tema o  supersticiones, los mitos deben ser esclarecidos para evitar confusiones.

Mitos de la insulina, mitos sobre la insulina.

10 Mitos de la Insulina y su uso

Comenzamos este top de mitos de la insulina con los que hemos encontrado que son más comunes y que mayor confusión causan para pacientes, amigos y familiares.


Mito #1: La insulina solo se usa para la diabetes tipo 1.

Un mito sobre la insulina bastante común es creer que la insulina sólo es usada para tratar la diabetes tipo 1. Es verdad, la realidad es que todas las personas con diabetes tipo 1 necesitan insulina. Pero personas con diabetes tipo 2 también la necesitan.

De igual forma,  si bien las personas con diabetes tipo 2 pueden continuar produciendo insulina en el páncreas. Estás cantidades pueden ser inferiores a las necesarias para tener niveles saludables de azúcar en la sangre. Además, sus células no pueden usar adecuadamente la insulina producida para controlar el nivel de azúcar en la sangre.


Mito # 2: todas las personas con diabetes necesitan insulina.

El tratamiento con insulina también ha traído consigo este mito y algunas veces por desconocimiento las personas afirman que las personas que padecen diabetes deben tomar insulina de forma obligatoria. Sin embargo, no necesariamente el tratamiento de insulina se usa para todos los tipos de diabetes. Si bien es cierto que todas las personas con diabetes tipo 1 necesitan insulina porque sus cuerpos no pueden producir insulina o no pueden usar la insulina que se produce, sin importar  lo que hagan. Sin embargo, es una historia diferente para las personas con diabetes tipo 2.

Es posible que algunas personas con diabetes tipo 2 necesiten tomar insulina durante un período de tiempo determinado, como durante el embarazo, mientras toman medicamentos esteroides, cuando se someten a una cirugía o cuando enfrentan cáncer. Cuando terminan estas circunstancias, es posible que puedan dejar de tomar insulina. Otras personas con diabetes tipo 2 pueden necesitar insulina a más largo plazo porque el páncreas no puede producir suficiente insulina o las células no pueden procesarla adecuadamente. Esto puede suceder si los medicamentos orales ya no son efectivos o si no puede controlar la diabetes a través de la dieta y el ejercicio. Ya vemos que este es un mito de la insulina que no es del todo cierto. La insulina es un requerimiento del organismo y que debe mantenerse estable para el funcionamiento del cuerpo.


Mito #3: las inyecciones de insulina son dolorosas.

El tratamiento con insulina para pacientes con diabetes también ha despertado el mito de que sus inyecciones son dolorosas. Sin embargo te tenemos una noticia que debería ser un alivio: las inyecciones de insulina son prácticamente indoloras. Se inyecta en la capa de grasa debajo de la piel donde no hay terminaciones nerviosas o receptores de dolor. Además, la mayoría de las agujas modernas son tan pequeñas y delgadas que apenas se sienten.La inyección de insulina es dolorosa


Mito # 4: Si tomas insulina para el tratamiento de la diabetes  puedes abandonar  hábitos de vida saludables.

Algunas veces, las personas creen que el tratamiento de insulina trae consigo mejora en calidad de vida sin necesidad de mantener hábitos saludables.  Sin embargo, este es un mito de la insulina que hay que derribar.  Vivir un estilo de vida saludable es crucial para controlar la diabetes, incluso cuando se toma insulina.

Comer alimentos poco saludables, no hacer ejercicio y tener sobrepeso puede contribuir a la necesidad de más y más insulina. Estos malos hábitos también pueden significar que la insulina no será tan efectiva como podría ser. Además, las malas elecciones de estilo de vida pueden provocar colesterol alto y aumento de peso. Asimismo,  puede contribuir a la resistencia a la insulina, a un mal control de la glucemia y a una presión arterial descontrolada. Todo lo cual aumenta el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebro vascular e insuficiencia renal.


Mito #5: El tratamiento de  insulina para la diabetes  causará aumento de peso.

Este mito de la insulina ha llevado a que algunas personas le tengan un poco de temor al tratamiento. Es cierto que algunas personas pueden experimentar un aumento de peso cuando comienzan  el tratamiento con la insulina.

Esto ocurre cuando comienzan a procesar el azúcar en la sangre de la manera en que se supone que deben hacerlo. En la mayoría de los casos, esto es temporal y se resolverá a medida que el cuerpo se adapte o se implementen ciertas dietas.


Mito #6: El tratamiento de insulina provoca ceguera.

No es muy común escuchar este tipo de afirmaciones y  no hay evidencia científica que lo demuestre. Por el contrario, si la diabetes si se mantienen niveles altos de glucosa en la sangre durante un tiempo prolongado, se pueden dañar los pequeños vasos sanguíneos de la retina (retinopatía diabética). Lo que afectaría la visión y pondría en riesgo la capacidad visual de la persona.


Mito #7: La terapia con insulina es complicada e inconveniente.

Otro mito de la insulina bastante común es cuando se afirma que el tratamiento de insulina es muy complicado. Sin embargo,  y si bien las primeras fases de inyecciones de insulina requerirán de varias aplicaciones al día preferiblemente antes de las comidas.  Actualmente existen opciones que permiten mayor flexibilidad en sus tiempos de empleo. Lo que facilita mucho el tratamiento para pacientes diabéticos.Tratamiento insulina diabetes


Mito # 8: Si utilizas el tratamiento de insulina significa que el paciente ha empeorado

 La insulina se usa como tratamiento para la diabetes y no necesariamente implica que el paciente ha empeorado. Sin embargo, la diabetes tipo 2 es un tema más serio que requiere bastante atención. La administración del tratamiento debe darse con mucha seriedad.
La diabetes puede aumentar el riesgo que tenemos de presentar enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer. Por ello  se requiere máximo cuidado y atención.
Igualmente, se puedes reducir la posibilidad de estos problemas si se mantiene una buena alimentación y hábitos.  Sin embargo, tomar insulina para mantener los niveles de azúcar estables es parte de la tarea.


Mito #9: El tratamiento de  insulina causa hipoglucemia.

Un mito de la insulina que hasta hace poco parecía cierto es el riesgo de sufrir una hipoglucemia. En este sentido, si bien es cierto que la insulina puede causar una baja reacción de glucosa en sangre. Sin embargo, con las insulinas más nuevas o de acción prolongada, es menos probable que ocurra hipoglucemia. Y es raro que las personas con diabetes tipo 2 pasen por niveles bajos de glucosa en la sangre.


Mito #10: la insulina es adictiva.

Este es uno de los mitos de la insulina quizás uno de los más llamativos de la lista. Lo cierto es que no puedes volverse adicto a la insulina. La insulina es una sustancia natural que su cuerpo necesita. Algunas personas pueden tener miedo de administrarse insulina y que se les confunda con un adicto. Sin embargo, y de ser así, siempre se puede intentar utilizar un lápiz de insulina.

 

Ya conoces los mitos de la insulina y como pueden ser fácilmente  aclarados. Si conoces algún otro mito no dudes en dejarlo en la caja de comentarios y si tienes alguna duda sobre la insulina no dudes en contactarnos.

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Beneficios del ACEITE DE COCO para la diabetes
Tome 2 a 3 cucharadas de aceite de coco y en media hora sus niveles de azúcar en la sangre volverán a la normalidad

Beneficios del ACEITE DE COCO para la diabetes

Beneficios del aceite de coco para la salud y el estilo de vida de un diabético

Beneficios del aceite de coco para la diabetes. El Aceite de Coco Virgen tiene un efecto asombroso en los niveles de azúcar en la sangre. Tome 2 a 3 cucharadas de aceite de coco y en media hora sus niveles de azúcar en la sangre volverán a la normalidad.

Cada día, más profesionales médicos, científicos y expertos de nutrición aprueban métodos mucho más naturales como tratamiento de la diabetes. Numerosos estudios hablan de las consecuencias positivas de llevar una alimentación con redución de hidratos de carbono, azúcares refinados y de que se potencie el consumo de proteínas y grasas de calidad. Hoy hablaremos de los beneficios para la salud del aceite de coco.

Beneficios del aceite de coco en el metabolismo del cuerpo
Los triglicéridos del aceite de coco generan calor en el organismo debido a la termogénesis, es decir, aceleran el ritmo metabólico.

 

La diabetes de tipo 2 es un problema nutricional asociado al estilo de vida y la dieta. Es posible revertir el sobrepeso y la obesidad sin necesidad de utilizar medicamentos que debilitan nuestro sistema inmunitario.

De acuerdo con información publicada en The Huffington Post, el coco es un alimento que ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre, por lo que es ideal para la dieta de las personas con diabetes.

Por ser rica en vitamina B, hierro, potasio, magnesio y fósforo, y tener propiedades antiinflamatorias, antivirales y antibacteriales, esta fruta ayuda a prevenir la retención de líquidos y neumonía.

Además, entre los beneficios más importantes para los diabéticos es que puede revertir la diabetes tipo II.

Estudios científicos que confirman los beneficios del aceite de coco

Varios estudios muestran la capacidad del Aceite de Coco para controlar la ansiedad por la comida y el apetito. Los triglicéridos del aceite de coco generan calor en el organismo debido a las reacciones metabólicas (termogénesis). Es decir, aceleran el ritmo metabólico.

El aceite de Coco evita la acumulación de grasa corporal

dieta de aceite de coco
Una dieta rica en Aceite de Coco evita la acumulación de grasa corporal causada por otras dietas ricas en ácidos grasos

Un estudio del 2009 en el Instituto Garvan de Investigación Médica en Australia demostró que una dieta rica en Aceite de Coco protege contra la resistencia a la insulina en músculo y grasa. Según el estudio: “Una dieta rica en Aceite de Coco, que contiene muchos ácidos grasos de cadena media, también evita la acumulación de grasa corporal causada por otros tipos de dieta ricas en ácidos grasos de cadena larga de similar carga energética”. Recordemos que, la resistencia a la insulina y la obesidad son los mayores factores para desarrollar diabetes tipo 2.

El Aceite de Coco protege de las alteraciones de los lípidos sanguíneos producidos por la diabetes

En un estudio llevado a cabo en 2010 para analizar el efecto de los aceites vegetales ricos en ácidos grasos saturados en el perfil lípido, antioxidantes endógenos y tolerancia a la glucosa en ratas que sufren diabetes tipo 2. Se concluyó: “El tipo de ácido graso presente en la dieta determina el efecto negativo o beneficioso de su ingesta”. “El ácido Laúrico presente en el Aceite de Coco puede proteger contra la dislipidemia inducida por la diabetes”. Es decir, el aceite de coco protege de las alteraciones que producen las concentraciones de lípidos y lipoproteínas en la sangre.

 Los increíbles beneficios del aceite de coco en el combate a la diabetes

Imagina poder reducir la cantidad de medicamentos que está tomando y optar por una opción más saludable. Son muchos los beneficios del aceite de coco en la reversión eficaz de los efectos y síntomas de la diabetes.

Beneficios del aceite de coco para diabéticos del tipo 2

La clave para combatir la diabetes tipo 2 con aceite de coco son los ácidos grasos saturados de cadena media (AGCM) presentes en este aceite. Estos AGCM tienen la virtud, a diferencia de otras grasas, de metabolizarse directamente en energía y no convertirse en glucosa. Increíblemente, contribuyen a mantener los niveles de la glucosa estables en la sangre. Además, los ácidos grasos del aceite de coco pueden reducir el apetito por los carbohidratos. Este aceite tiene la capacidad para controlar la ansiedad por la comida y el apetito. Igualmente, contribuye para acelerar el metabolismo, el gasto energético y, por tanto, la quema de grasa de nuestro cuerpo.

Mientras que la diabetes tipo 2 está relacionada con el estilo de vida y la dieta. La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune que restringe la producción de insulina en el organismo. El aceite de coco también podría ayudar en el tratamiento de la diabetes tipo 1.

Beneficios del aceite de coco para diabéticos tipo 1

Pero el aceite de coco no solamente ayuda al tratamiento de la diabetes tipo 2. Sus ácidos grasos de cadena media pueden mejorar la función cerebral en pacientes de diabetes tipo I. Según un estudio llevado a cabo en 2009 en Estados Unidos en las 68ª Sesiones Científicas de la Asociación Americana de Diabetes de San Francisco.

Este estudio sugiere que los AGCM del aceite de coco pueden mejorar la función cerebral de los diabéticos tipo 1. El estudio concluye: “Los triglicéridos de cadena media ofrecen la ventaja de preservar la función cerebral bajo condiciones hipoglicémicas sin causar una hiperglicemia ni sus negativas consecuencias”.

Esto es vital e importante especialmente para los diabéticos tipo 1. Los AGCM (ácidos grasos de cadena media) mejoran la función cerebral. Los triglicéridos de cadena media ayudarían a mejorar y preservar la función cerebral en condiciones de hipoglucemia ideal. La combinación de aceite de coco y la diabetes, ayudaría a conservar bien el cerebro sin causar la hiperglucemia mortal.

El aceite de coco ayuda a regular el azúcar en la sangre

Han habido casos en que el azúcar en la sangre, que era por lo general de 80 a 90 puntos por encima de lo normal, se redujo en menos de media hora después de tomar una cucharadita de aceite de coco. Este hecho ayudaría a evitar otras complicaciones médicas peligrosas. Se podría prevenir mejor peligros como la hipoglucemia severa, shock diabético y pérdida de conciencia.

El aceite de coco tiene un IG (índice glucémico) muy bajo de aproximadamente 35. Este IG ayuda a prevenir las fluctuaciones en el azúcar en la sangre mediante el equilibrio de la cantidad de insulina producida con la cantidad de azúcar en el torrente sanguíneo. Su consumo ayudaría en mejorar el control de glucosa y revertir la resistencia a la insulina.

El aceite de Coco como base de nuevos fármacos contra la diabetes

Se realizó un estudio el 2011 relacionado al ácido cáprico, uno de los triglicéridos de cadena media presentes en el aceite de coco. Dicho estudio comenta qué “este ácido graso natural puede servir como un regulador de los niveles de glucosa en sangre, lo que puede significar una aplicación importante en el desarrollo de nuevas y más seguras drogas para el tratamiento de la diabetes”. Por lo que es posible que en un futuro cercano se diseñen nuevos fármacos para tratar la diabetes. Medicamentos basados precisamente en los beneficios del consumo de aceite de coco para el tratamiento de la diabetes.

En conclusión, se va demostrando de forma convincente que el aceite de coco puede ayudar a combatir la diabetes. Gracias al gran poder de sus ácidos grasos saturados, es posible que en los próximos años veamos medicamentos y tratamientos nuevos que tengan como ingrediente al coco. Son muchos los beneficios del aceite de coco, esta fruta tiene un gran poder regulador de los niveles de glucosa en sangre. Por lo que el consumo de aceite de coco se convertirá en algo esencial para las personas que padecen diabetes.

 

 

 

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Tratamiento con insulina para la diabetes
Tratamiento con insulina para la diabetes

Tratamiento con insulina para la diabetes

Información importante sobre el tratamiento con insulina para la diabetes

Tratamiento con insulina para la diabetes
Insulina para la diabetes

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Tratamiento con insulina para la diabetes es recomendado generalmente para las personas con Diabetes tipo 1. Los diabéticos tipo 1 necesitan un tratamiento de inyectarse insulina. Sin la insulina, el organismo no puede utilizar la glucosa (azúcar), ésta se eleva en la sangre y las células comienzan a quemar las grasas para obtener energía. Existe peligro de desarrollar cetoacidosis diabética, que puede llegar a ser mortal si no es tratado adecuadamente.

El tipo de insulina que se utiliza varía según el número de inyecciones que el paciente reciba diariamente.

En otro caso, un exceso de insulina hace bajar demasiado la glucemia (glucosa en la sangre) provocando un trastorno conocido como hipoglucemia. La hipoglucemia se caracteriza por síntomas como palidez, temblores, escalofríos, sudores, palpitaciones, hambre, ansiedad y visión borrosa. En algunos casos, el paciente puede perder el conocimiento (coma hipoglucémico) o presentar convulsiones.

Los pacientes con diabetes tipo 2, también deben inyectarse insulina. En este caso, el tratamiento no es imprescindible para vivir, pero puede mejorar el bienestar del paciente. Cuanto más tiempo lleve una persona padeciendo diabetes tipo 2, más aumenta la probabilidad de necesitar insulina.

Los tipos de insulina para la diabetes

Existen básicamente cuatro tipos de insulina:

  • Insulina de acción rápida (insulina regular o de acción corta): su actividad dura entre 4 y 6 horas.
  • Insulina de acción intermedia (NPH): su actividad dura entre 10 y 14 horas.
  • Insulina de acción prolongada (insulina lenta): su actividad dura hasta 24 horas.
  • Insulinas bifásicas (mezclas de insulina rápida e insulina intermedia en distintas proporciones, por ejemplo, 30/70, 50/50, etc.).

Formas de tratamiento con insulina para la diabetes

Insulinas
Tipos de insulinas para la diabetes

El tipo de insulina utilizada varía según el número de inyecciones que el paciente reciba diariamente.

  • Una vez al día: insulina de acción lenta por las mañanas, antes del desayuno.
  • Dos veces al día: insulina intermedia (NPH) o bifásica, antes del desayuno y de la cena.
  • Cuatro veces al día: insulina de acción corta antes del desayuno, la comida y la cena, e insulina de acción intermedia o de acción lenta, antes de irse a la cama.
  • Bomba de insulina: se administra insulina de forma continua a través de una aguja insertada bajo la piel. Se administran también dosis adicionales para las comidas.

El tratamiento con una o dos inyecciones diarias se utiliza en los pacientes con diabetes tipo 2. Cuatro inyecciones diarias se utiliza en pacientes con diabetes tipo 1 o en las personas jóvenes con diabetes tipo 2. El tratamiento con bomba de infusión se utiliza muy pocas veces y casi siempre en pacientes jóvenes.

La mayoría de los diabéticos se administran la insulina con bolígrafos desechables o viales que se insertan en plumas inyectoras recargables. Las agujas pueden tener 8, 12 ó 16 mm de largo; las más usadas son las de 8 mm.

La inyección de insulina

La inyección de insulina
Inyección de insulina

El organismo absorbe rápidamente la insulina cuando se inyecta por vía subcutánea. Las inyecciones se suelen poner en la parte superior del brazo, en el muslo, en los glúteos o en el abdomen, modificando con cada dosis el lugar del pinchazo.

La insulina debe pincharse en el abdomen, pero no debe pincharse dos veces seguidas en el mismo sitio. Si por cualquier razón no puede pincharse en el abdomen, también puede en los brazos o en los muslos, pero en estos lugares la absorción y la acción de la insulina es más irregular.

Hay investigaciones recientes con insulina en inhaladores (lo que eliminaría el pinchazo), con resultados prometedores, pero todavía no están disponibles.

¿Qué puede hacer el paciente diabético para su tratamiento con Insulina para la diabetes?

La inyección de insulina
Inyección de insulina – Consejos

Si no tiene otro remedio que tener que pincharse la insulina, aquí le damos algunos consejos:

  • Aprender a pincharse correctamente desde el principio, atendiendo meticulosamente las instrucciones de la enfermera.
  • Aprender a reconocer las señales de aviso de una hipoglucemia y cómo tratarlas, tomando azúcar para elevar su nivel de glucosa (debe tomar unos 10 gramos de azúcar, o bien pastillas de glucosa).
  • Medir su glucemia todos los días, para conocer cómo reacciona su organismo al comer, al hacer ejercicio y con los cambios en las dosis de insulina. Es la única manera de acostumbrarse a controlar las glucemias.
  • Prestar atención a su médico para que le enseñe a ajustar las dosis de insulina a sus necesidades particulares. Con el tiempo, usted mismo sabrá lo suficiente sobre su enfermedad y las reacciones de su organismo, como para hacerlo por sí mismo.

Consejos si es que ya sigues un tratamiento con insulina para la diabetes

Debe aumentarse la dosis de insulina de acción corta, cuando el paciente:

  • Coma más de lo habitual.
  • Haga menos ejercicio de lo habitual.

Y al contrario, debe utilizarse menos insulina de acción corta cuando el paciente:

  • Coma menos.
  • Haga más ejercicio.

No deben realizarse ajustes en las dosis de insulina de acción larga por alteraciones en una sola medida de glucemia (por ejemplo, si el azúcar está alto una sola vez), porque un cambio en las dosis de este tipo de insulina no modifica los niveles de glucemia del organismo inmediatamente, sino que ejerce su efecto sobre la glucemia a más largo plazo.

 

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