La oficina en el cuidado de la diabetes.
Foto de Toa Heftiba cortesía de Unsplash

La diabetes es una condición que afecta de forma determinante la vida de quienes la padecen. En otros artículos hemos hablado de cómo afecta el estrés, el sueño, la alimentación y el ritmo de vida al modo en que se sobrelleva esta afección. Pero, qué ocurre en los espacios del trabajo en oficinas, por ejemplo. ¿Se ven afectados los horarios de trabajo, la duración o la intensidad, por la condición de diabetes? ¿Están los empleadores abiertos a considerar las condiciones especiales que requieren tenerse en cuenta para la inserción y permanencia de personas con diabetes en la vida laboral?

Espacios de trabajo más amigables ¿Cómo pueden ayudar las empresas?

Qué duda cabe, en especial en el caso de la diabetes tipo 2, que la obesidad es una consecuencia tanto de la dieta como del metabolismo que adopta el cuerpo. Por ello, con mayor frecuencia cada vez, se busca construir un enfoque integral que permita abordar la obesidad y también otras enfermedades relacionadas con ésta, como la diabetes tipo 2, los cánceres, o las enfermedades del hígado graso no alcohólicas. Lo interesante de este enfoque es que buena parte de estas enfermedades son previsibles, a pesar de lo mortíferas que son.

Foto de Cathryn Lavery cortesía de Unsplash

En el enfoque integral que se busca, hay un papel determinante tanto para empresarios como para las instituciones de salud pública, en especial por el tiempo que pasamos en las oficinas trabajando y el enorme potencial que encierran estos lugares para fomentar estilos de vida saludables. Una de las tareas en este sentido, es la inclusión de servicios de salud para los trabajadores, directamente en el lugar de trabajo y bajo la responsabilidad de la dirección de la empresa o, al menos, la oficina de recursos humanos.

Sin embargo, hay otras actividades sociales que ocurren con frecuencia en las oficinas, que si bien ayudan a generar cercanía y confianza entre los trabajadores, pueden contravenir las intenciones por generar hábitos más saludables. Uno de ellos es la idea de las celebraciones con dulces. Es cierto que muchas empresas invierten en iniciativas para hacer que sus oficinas sean cada vez más saludables, incorporando revisiones periódicas a los empleados, charlas, rondas de ejercicios, comedores con menús supervisados y consideraciones a regímenes especiales de alimentación. Sin embargo, todas estas medidas carecen de efectividad si se mantienen eventos sociales en los cuales no se limite el consumo de azúcar y si, además, no se limita el consumo del azúcar en las actividades cotidianas de la

La mesa de snacks: desayunos no saludables y los dulces

Las prácticas de compartir, sin medida, dulces y carbohidratos como tortas y pasteles entre empleados, pueden reducirse si se inicia un proceso de información y socialización del conocimiento sobre los beneficios para la salud y el entorno laboral si hay cambios en los hábitos de consumo de estos alimentos que funcionan como potenciadores de la diabetes. De hecho, muchos trabajadores de empresas que ofrecen a sus empleados desayunos, almuerzos o incluso, barras libres de alimentos centrados en carbohidratos y dulces, consideran que disponer de tantos dulces y carbohidratos no resulta positivo para su salud. Sin embargo, pocas veces se observa la práctica de tener dulces a disposición en lugares de trabajo más sanos y menos azucarados.

Fotografía de Ali Inay cortesía de Unsplash

Por ello, es necesario insistir en la sensibilización hacia la importancia de estos espacios para generar empleados conocedores y comprometidos con su salud, y generar lugares de trabajo menos dañinos para el bienestar integral de los trabajadores. Debe generarse más conciencia de cómo los pequeños cambios en el entorno o la cultura de una oficina pueden tener un impacto positivo en la salud de los empleados. Esto ayudaría, entonces, a que los empleados tengan una actitud más abierta al cambio y, por tanto, hagan algo de presión hacia los empleadores para ofrecer unas opciones más saludables en las comidas.

Diabetes en la oficina: si es posible cambiar el consumo de azúcares.

Es probable que no sea sencillo que el personal de recursos humanos de las empresas asuma su papel en el cambio de los hábitos con los cuales se facilita la interacción entre los empleados, pero que también afectan negativamente su salud. El sobrepeso que, en el caso de la diabetes es un efecto secundario, puede resultar también una condición que genere rechazo por parte de los compañeros de trabajo. Pero, adicionalmente, la diabetes como condición conlleva la consideración a otros aspectos, como las bajas laborales por permisos que suelen ser recurrentes en pacientes con la condición avanzada de la enfermedad y que no realicen un adecuado cuidado.

Un departamento de recursos humanos con ideas claras de su papel en la salud de los empleados, puede generar un evento sobre salud y bienestar en la empresa. Sería interesante que ese evento planteara un concurso o una degustación sobre pasteles creativos y saludables, que permitan consumir un pastel para compartir y, al mismo tiempo, inducir cambios sostenibles y permanentes en la alimentación de los empleados. Para lograr una mayor participación, es necesario pedir a los líderes y gerentes que identifiquen a las personas y equipos que podrían estar dispuestos a apoyarlo.

En todas estas tareas, es importante confiar en que las iniciativas sobre el cuidado de la salud de los empleados son apropiadas y relevantes para los empleadores, y que la provisión de alimentos en el lugar de trabajo es parte de ello. Los empleadores deben sentirse seguros consultando a sus empleados para discutir, estudiar y aprender sobre las necesidades y preferencias alimentarias en el contexto de la salud y la seguridad, para su mejora de la productividad y bienestar laboral.

Foto por Alejandro Escamilla cortesía de Unsplash

¿Qué pasa con el estrés laboral y su efecto en la diabetes?

Qué duda cabe que las personas que sufren de estrés crónico causado por su trabajo son más propensas a desarrollar enfermedades cardíacas y diabetes. Un estudio realizado por investigadores y reportado en el British Medical Journal, concluye que hay una relación biológica entre el estrés crónico en el trabajo y la aparición de enfermedades cardíacas y diabetes.

Hay un elemento que cuestiona esta hipótesis. Tiene que ver con cómo se define el término «estrés», aunque el estudio realizado es concluyente al afirmar que los hombres con estrés laboral crónico tenían casi el doble de probabilidades de desarrollar el síndrome de estrés crónico y que éste podría conducirles a enfermedades cardíacas y diabetes. Por su parte, para las mujeres el estudio concluye que éstas son cinco veces más propensas a tener síndrome metabólico que los hombres.

Foto de Form cortesía de Unsplash

La clave en la oficina y frente al estrés laboral: la relajación

Frente al estrés, la clave es la relajación. Culminar primero las tareas mas difíciles y no dejar las cosas para resolverlas después son también aspectos necesarios. Sin embargo, hay un aspecto muy importante relacionado con la forma cómo se asumen las tareas y las preocupaciones: el manejo de las emociones. Como ya hemos dicho en otra ocasión, la meditación puede ser una herramienta útil para dar un peso adecuado a las angustias sin que éstas acaben arropando las emociones y transformándose en estrés. El ejercicio es también un buen aliado para reducir el estrés en condiciones de trabajo intenso y por ello, una rutina sólida de yoga, por ejemplo, alternada con ejercicios de esfuerzo moderado, puede ayudar a liberar tensión y también a tonificar los músculos.

Es importante establecer que todas esas iniciativas y recomendaciones, carecen de efectividad si dentro de la oficina no se establecen relaciones interpersonales fructíefras y de largo alcance.

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