10 Mitos de la Insulina y su uso en el Tratamiento de la Diabetes

La insulina es una de los componentes que más requiere el cuerpo en pacientes diabéticos. Sin embargo, muchos son los mitos y leyendas alrededor de la insulina y su uso para tratar la diabetes. ¿La insulina hace engordar? ¿Las inyecciones de insulina son dolorosas? Preguntas como estas responderemos a lo largo del artículo para derribar los mitos de la insulina.

Muchos mitos de la insulina y otros medicamentos son generados por falta de información


¿Por qué existen los mitos sobre la insulina?

Hoy en día muchos son los avances tecnológicos a nivel médico que han ayudado a mejorar la calidad de vida del ser humano. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para esclarecer los mitos de la insulina y otros medicamentos. Bien sea por falta de información, poca investigación referente al tema o  supersticiones, los mitos deben ser esclarecidos para evitar confusiones.

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10 Mitos de la Insulina y su uso

Comenzamos este top de mitos de la insulina con los que hemos encontrado que son más comunes y que mayor confusión causan para pacientes, amigos y familiares.


Mito #1: La insulina solo se usa para la diabetes tipo 1.

Un mito sobre la insulina bastante común es creer que la insulina sólo es usada para tratar la diabetes tipo 1. Es verdad, la realidad es que todas las personas con diabetes tipo 1 necesitan insulina. Pero personas con diabetes tipo 2 también la necesitan.

De igual forma,  si bien las personas con diabetes tipo 2 pueden continuar produciendo insulina en el páncreas. Estás cantidades pueden ser inferiores a las necesarias para tener niveles saludables de azúcar en la sangre. Además, sus células no pueden usar adecuadamente la insulina producida para controlar el nivel de azúcar en la sangre.


Mito # 2: todas las personas con diabetes necesitan insulina.

El tratamiento con insulina también ha traído consigo este mito y algunas veces por desconocimiento las personas afirman que las personas que padecen diabetes deben tomar insulina de forma obligatoria. Sin embargo, no necesariamente el tratamiento de insulina se usa para todos los tipos de diabetes. Si bien es cierto que todas las personas con diabetes tipo 1 necesitan insulina porque sus cuerpos no pueden producir insulina o no pueden usar la insulina que se produce, sin importar  lo que hagan. Sin embargo, es una historia diferente para las personas con diabetes tipo 2.

Es posible que algunas personas con diabetes tipo 2 necesiten tomar insulina durante un período de tiempo determinado, como durante el embarazo, mientras toman medicamentos esteroides, cuando se someten a una cirugía o cuando enfrentan cáncer. Cuando terminan estas circunstancias, es posible que puedan dejar de tomar insulina. Otras personas con diabetes tipo 2 pueden necesitar insulina a más largo plazo porque el páncreas no puede producir suficiente insulina o las células no pueden procesarla adecuadamente. Esto puede suceder si los medicamentos orales ya no son efectivos o si no puede controlar la diabetes a través de la dieta y el ejercicio. Ya vemos que este es un mito de la insulina que no es del todo cierto. La insulina es un requerimiento del organismo y que debe mantenerse estable para el funcionamiento del cuerpo.


Mito #3: las inyecciones de insulina son dolorosas.

El tratamiento con insulina para pacientes con diabetes también ha despertado el mito de que sus inyecciones son dolorosas. Sin embargo te tenemos una noticia que debería ser un alivio: las inyecciones de insulina son prácticamente indoloras. Se inyecta en la capa de grasa debajo de la piel donde no hay terminaciones nerviosas o receptores de dolor. Además, la mayoría de las agujas modernas son tan pequeñas y delgadas que apenas se sienten.La inyección de insulina es dolorosa


Mito # 4: Si tomas insulina para el tratamiento de la diabetes  puedes abandonar  hábitos de vida saludables.

Algunas veces, las personas creen que el tratamiento de insulina trae consigo mejora en calidad de vida sin necesidad de mantener hábitos saludables.  Sin embargo, este es un mito de la insulina que hay que derribar.  Vivir un estilo de vida saludable es crucial para controlar la diabetes, incluso cuando se toma insulina.

Comer alimentos poco saludables, no hacer ejercicio y tener sobrepeso puede contribuir a la necesidad de más y más insulina. Estos malos hábitos también pueden significar que la insulina no será tan efectiva como podría ser. Además, las malas elecciones de estilo de vida pueden provocar colesterol alto y aumento de peso. Asimismo,  puede contribuir a la resistencia a la insulina, a un mal control de la glucemia y a una presión arterial descontrolada. Todo lo cual aumenta el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebro vascular e insuficiencia renal.


Mito #5: El tratamiento de  insulina para la diabetes  causará aumento de peso.

Este mito de la insulina ha llevado a que algunas personas le tengan un poco de temor al tratamiento. Es cierto que algunas personas pueden experimentar un aumento de peso cuando comienzan  el tratamiento con la insulina.

Esto ocurre cuando comienzan a procesar el azúcar en la sangre de la manera en que se supone que deben hacerlo. En la mayoría de los casos, esto es temporal y se resolverá a medida que el cuerpo se adapte o se implementen ciertas dietas.


Mito #6: El tratamiento de insulina provoca ceguera.

No es muy común escuchar este tipo de afirmaciones y  no hay evidencia científica que lo demuestre. Por el contrario, si la diabetes si se mantienen niveles altos de glucosa en la sangre durante un tiempo prolongado, se pueden dañar los pequeños vasos sanguíneos de la retina (retinopatía diabética). Lo que afectaría la visión y pondría en riesgo la capacidad visual de la persona.


Mito #7: La terapia con insulina es complicada e inconveniente.

Otro mito de la insulina bastante común es cuando se afirma que el tratamiento de insulina es muy complicado. Sin embargo,  y si bien las primeras fases de inyecciones de insulina requerirán de varias aplicaciones al día preferiblemente antes de las comidas.  Actualmente existen opciones que permiten mayor flexibilidad en sus tiempos de empleo. Lo que facilita mucho el tratamiento para pacientes diabéticos.Tratamiento insulina diabetes


Mito # 8: Si utilizas el tratamiento de insulina significa que el paciente ha empeorado

 La insulina se usa como tratamiento para la diabetes y no necesariamente implica que el paciente ha empeorado. Sin embargo, la diabetes tipo 2 es un tema más serio que requiere bastante atención. La administración del tratamiento debe darse con mucha seriedad.
La diabetes puede aumentar el riesgo que tenemos de presentar enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer. Por ello  se requiere máximo cuidado y atención.
Igualmente, se puedes reducir la posibilidad de estos problemas si se mantiene una buena alimentación y hábitos.  Sin embargo, tomar insulina para mantener los niveles de azúcar estables es parte de la tarea.


Mito #9: El tratamiento de  insulina causa hipoglucemia.

Un mito de la insulina que hasta hace poco parecía cierto es el riesgo de sufrir una hipoglucemia. En este sentido, si bien es cierto que la insulina puede causar una baja reacción de glucosa en sangre. Sin embargo, con las insulinas más nuevas o de acción prolongada, es menos probable que ocurra hipoglucemia. Y es raro que las personas con diabetes tipo 2 pasen por niveles bajos de glucosa en la sangre.


Mito #10: la insulina es adictiva.

Este es uno de los mitos de la insulina quizás uno de los más llamativos de la lista. Lo cierto es que no puedes volverse adicto a la insulina. La insulina es una sustancia natural que su cuerpo necesita. Algunas personas pueden tener miedo de administrarse insulina y que se les confunda con un adicto. Sin embargo, y de ser así, siempre se puede intentar utilizar un lápiz de insulina.

 

Ya conoces los mitos de la insulina y como pueden ser fácilmente  aclarados. Si conoces algún otro mito no dudes en dejarlo en la caja de comentarios y si tienes alguna duda sobre la insulina no dudes en contactarnos.

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Diabetes: la píldora de insulina finalmente puede estar aquí

Las personas con diabetes tipo 1 deben inyectarse con la dosis requerida de insulina diariamente para controlar su condición. En el futuro, las inyecciones pueden no ser necesarias; los científicos están desarrollando una forma viable de administrar insulina en forma de píldora.

La diabetes tipo 1 es una forma menos extendida de la enfermedad que, a diferencia de la diabetes tipo 2, a menudo es hereditaria y no prevenible.

En la diabetes tipo 1, el sistema inmune ataca y daña las células del páncreas que producen insulina, una hormona que es clave para regular los niveles de azúcar en la sangre.

La diabetes tipo 1 no administrada podría causar muchos problemas de salud debido a los niveles de azúcar en la sangre no regulados.

Para prevenir complicaciones y mantener la condición bajo control, las personas diagnosticadas con este tipo de diabetes deben recibir dosis diarias de insulina en el torrente sanguíneo a través de inyecciones o bombas de insulina.

Pero estos métodos son engorrosos y las múltiples inyecciones diarias son perjudiciales y desagradables, especialmente para las personas que pueden tener fobia a las agujas.

La administración de insulina por vía oral, en forma de píldora, sería una alternativa preferible. Pero desafortunadamente, la insulina se deteriora rápidamente al entrar en contacto con el ácido gástrico o las enzimas digestivas.

Y, hasta ahora, los investigadores no han tenido éxito en sus intentos de desarrollar un recubrimiento que transportara la insulina con seguridad más allá de los obstáculos del sistema digestivo y hacia el torrente sanguíneo.

Recientemente, sin embargo, un equipo de especialistas de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas John A. Paulson de Harvard en Cambridge, MA, han creado una píldora que, dicen, es capaz de hacer este trabajo.

“Una vez ingerido, la insulina debe atravesar una carrera de obstáculos desafiante antes de que pueda ser absorbida de manera efectiva en el torrente sanguíneo”, dice el autor principal del estudio, Samir Mitragotri.

Mitragotri y su equipo describen su investigación y la píldora que liberan insulina que desarrollaron, en un artículo publicado ahora en la revista PNAS.

‘Como una navaja suiza’

Los investigadores crearon un complejo recubrimiento de píldoras, diseñado para proteger a la insulina del ácido gástrico y las enzimas del intestino delgado y también para poder penetrar las barreras protectoras del intestino.

En esta píldora, la insulina se inserta en un líquido iónico que contiene colina y ácido geranic, encapsulado en el recubrimiento entérico, que es resistente al ácido gástrico.

El revestimiento entérico protege el resto del entorno ácido del estómago, solo se disuelve en el intestino delgado. Aquí, el líquido iónico resistiría las enzimas digestivas, protegiendo la insulina contra ellas.

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Tratamiento con insulina para la diabetes. Información básica sobre uso de la insulina
Tratamiento con insulina para la diabetes

Tratamiento con insulina para la diabetes. Información básica sobre uso de la insulina

Información importante sobre el tratamiento con insulina para la diabetes

Tratamiento con insulina para la diabetes
Insulina para la diabetes


 

 

 

 

 

 

 

 

El Tratamiento con insulina para la diabetes es recomendado generalmente para las personas con Diabetes tipo 1. Los diabéticos tipo 1 necesitan un tratamiento de inyectarse insulina. Sin la insulina, el organismo no puede utilizar la glucosa (azúcar), ésta se eleva en la sangre y las células comienzan a quemar las grasas para obtener energía. Existe peligro de desarrollar cetoacidosis diabética, que puede llegar a ser mortal si no es tratado adecuadamente.

El tipo de insulina que se utiliza varía según el número de inyecciones que el paciente reciba diariamente.

En otro caso, un exceso de insulina hace bajar demasiado la glucemia (glucosa en la sangre) provocando un trastorno conocido como hipoglucemia. La hipoglucemia se caracteriza por síntomas como palidez, temblores, escalofríos, sudores, palpitaciones, hambre, ansiedad y visión borrosa. En algunos casos, el paciente puede perder el conocimiento (coma hipoglucémico) o presentar convulsiones.

Los pacientes con diabetes tipo 2, también deben inyectarse insulina. En este caso, el tratamiento no es imprescindible para vivir, pero puede mejorar el bienestar del paciente. Cuanto más tiempo lleve una persona padeciendo diabetes tipo 2, más aumenta la probabilidad de necesitar insulina.

Los tipos de insulina para la diabetes

Existen básicamente cuatro tipos de insulina:

  • Insulina de acción rápida (insulina regular o de acción corta): su actividad dura entre 4 y 6 horas.
  • Insulina de acción intermedia (NPH): su actividad dura entre 10 y 14 horas.
  • Insulina de acción prolongada (insulina lenta): su actividad dura hasta 24 horas.
  • Insulinas bifásicas (mezclas de insulina rápida e insulina intermedia en distintas proporciones, por ejemplo, 30/70, 50/50, etc.).

Formas de tratamiento con insulina para la diabetes

Insulinas
Tipos de insulinas para la diabetes

El tipo de insulina utilizada varía según el número de inyecciones que el paciente reciba diariamente.

  • Una vez al día: insulina de acción lenta por las mañanas, antes del desayuno.
  • Dos veces al día: insulina intermedia (NPH) o bifásica, antes del desayuno y de la cena.
  • Cuatro veces al día: insulina de acción corta antes del desayuno, la comida y la cena, e insulina de acción intermedia o de acción lenta, antes de irse a la cama.
  • Bomba de insulina: se administra insulina de forma continua a través de una aguja insertada bajo la piel. Se administran también dosis adicionales para las comidas.

El tratamiento con una o dos inyecciones diarias se utiliza en los pacientes con diabetes tipo 2. Cuatro inyecciones diarias se utiliza en pacientes con diabetes tipo 1 o en las personas jóvenes con diabetes tipo 2. El tratamiento con bomba de infusión se utiliza muy pocas veces y casi siempre en pacientes jóvenes.

La mayoría de los diabéticos se administran la insulina con bolígrafos desechables o viales que se insertan en plumas inyectoras recargables. Las agujas pueden tener 8, 12 ó 16 mm de largo; las más usadas son las de 8 mm.

La inyección de insulina

La inyección de insulina
Inyección de insulina

El organismo absorbe rápidamente la insulina cuando se inyecta por vía subcutánea. Las inyecciones se suelen poner en la parte superior del brazo, en el muslo, en los glúteos o en el abdomen, modificando con cada dosis el lugar del pinchazo.

La insulina debe pincharse en el abdomen, pero no debe pincharse dos veces seguidas en el mismo sitio. Si por cualquier razón no puede pincharse en el abdomen, también puede en los brazos o en los muslos, pero en estos lugares la absorción y la acción de la insulina es más irregular.

Hay investigaciones recientes con insulina en inhaladores (lo que eliminaría el pinchazo), con resultados prometedores, pero todavía no están disponibles.

¿Qué puede hacer el paciente diabético para su tratamiento con Insulina para la diabetes?

La inyección de insulina
Inyección de insulina – Consejos

Si no tiene otro remedio que tener que pincharse la insulina, aquí le damos algunos consejos:

  • Aprender a pincharse correctamente desde el principio, atendiendo meticulosamente las instrucciones de la enfermera.
  • Aprender a reconocer las señales de aviso de una hipoglucemia y cómo tratarlas, tomando azúcar para elevar su nivel de glucosa (debe tomar unos 10 gramos de azúcar, o bien pastillas de glucosa).
  • Medir su glucemia todos los días, para conocer cómo reacciona su organismo al comer, al hacer ejercicio y con los cambios en las dosis de insulina. Es la única manera de acostumbrarse a controlar las glucemias.
  • Prestar atención a su médico para que le enseñe a ajustar las dosis de insulina a sus necesidades particulares. Con el tiempo, usted mismo sabrá lo suficiente sobre su enfermedad y las reacciones de su organismo, como para hacerlo por sí mismo.

Consejos si es que ya sigues un tratamiento con insulina para la diabetes

Debe aumentarse la dosis de insulina de acción corta, cuando el paciente:

  • Coma más de lo habitual.
  • Haga menos ejercicio de lo habitual.

Y al contrario, debe utilizarse menos insulina de acción corta cuando el paciente:

  • Coma menos.
  • Haga más ejercicio.

No deben realizarse ajustes en las dosis de insulina de acción larga por alteraciones en una sola medida de glucemia (por ejemplo, si el azúcar está alto una sola vez), porque un cambio en las dosis de este tipo de insulina no modifica los niveles de glucemia del organismo inmediatamente, sino que ejerce su efecto sobre la glucemia a más largo plazo.

 

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