Mi hijo tiene diabetes: ¿Debo explicarle el diagnóstico y tratamiento de su enfermedad?

Recibir el diagnóstico de una enfermedad crónica como la diabetes puede resultar devastador, en especial, cuando la persona que la sufre es un hijo que está comenzando a vivir y tiene una serie de oportunidades por delante, las cuales sentimos amenazadas por esta condición. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (O.M.S), las enfermedades crónicas son aquellas de larga duración, cuya evolución suele ser lenta y en muchos casos constituyen una condición que dura toda la vida.

Dentro de este tipo de enfermedades, una de las más comunes y que cada día afecta tanto a niños como adultos es la diabetes mellitus, la cual se define como un grupo de enfermedades metabólicas, caracterizadas por hiperglicemia crónica, resultado de defectos en la secreción de insulina, en su acción o ambos. La hiperglicemia crónica que se observa en la diabetes mellitus está asociada con daño, disfunción y falla a largo plazo de diversos órganos, especialmente ojos, riñones, nervios, corazón y vasos sanguíneos. Además de las posibles complicaciones agudas como la hipoglucemia, cetosis y coma hiperosmolar.

Es por eso que en el presente artículo ofrecemos orientaciones para esas familias en donde un niño ha sido diagnosticado con diabetes mellitus, especialmente nos dirigimos a madres, padres o cuidadores, de modo que les permita tener una visión positiva de la situación y mantener la calidad de vida tanto del paciente como de la familia.

Entonces, ¿Se debe explicar al niño el diagnóstico y pronóstico de su enfermedad?.

Sí, en todo momento los padres deben tratar de ser sinceros con sus hijos, especialmente porque la diabetes mellitus no tiene cura pero si se puede controlar, lo que implica continuas visitas a médicos, exámenes y tratamientos. Por otra parte, muchas veces los niños presentan síntomas y signos que les generan malestar y es aquí donde se dan cuenta que algo malo sucede con su cuerpo.

¿Qué decirle al niño, aun sabiendo que la diabetes mellitus no tiene cura?

Es mejor no alentar ni desantelar las esperanzas de curación. Ponga toda su energía en la mejoría de la salud que se puede lograr a través del cumplimiento de la asistencia a consulta, tratamientos nutricional y farmacológico. Además, se debe considerar que continuamente la ciencia va avanzando, produciendo adelantos médicos que sirven para mejorar la calidad de vida de los pacientes, lo cual representan potenciales oportunidades.

¿Qué hacer si el niño está cansado de las vistas al hospital?

Procure no regañar al niño cuando no colabore con el tratamiento, exámenes o citas médicas. Aprenda a ponerse en su lugar sin sentir lastima. Entienda que puede estar cansado de los tratamientos y puede negarse a recibirlos. Es importante anticipar que en algunas etapas de la vida cabe esperar que estas dificultades se incrementen.

La conducta de rebeldía característica de la adolescencia puede hacer que se torne renuente a tomar los medicamentos, téngale paciencia, hágale saber que lo entiende y motívelo a seguir haciendo actividades para preservar la salud y mejorar su calidad de vida. Ofrézcale información que lo ayude a comprender la razón de las citas, exámenes y conductas de autocuidado.

¿Es necesario informar a otros familiares acerca del diagnóstico, tratamiento y evolución de la enfermedad del niño?

Sí, es importante que los familiares, sobre todo los más cercanos, estén en conocimiento  de la condición de salud del niño. Es conveniente compartir información acerca de la diabetes mellitus, las implicaciones que puede tener sobre la vida familiar y los tratamientos a seguir. De esta forma, los familiares pueden conocer y comprender no solo el manejo adecuado del paciente sino también los efectos que podrían repercutir sobre su salud de no adherirse al plan de tratamiento, particularmente si no se cumple el plan de alimentación indicado.

¿Cómo se puede mejorar la calidad de vida del niño con diabetes mellitus?

Usted debe comportarse de manera natural, la diabetes es una enfermedad con la que se puede llevar una vida muy parecida a lo normal, no sobreproteja, al contario estimulo el desarrollo del potencial del niño, permítale que aprenda, juegue y se divierta como cualquier otro niño. Esto le ayudara a no crear problemas adicionales que no son consecuencias de diabetes mellitus, pero que podrían llegar a limitarlo, incluso más que la propia patología, generando problemas de conducta, emocionales o sociales tanto en el niño como en la familia.

Liliana Vanesa Amezquita Escorche

Nutricionista y dietista - Universidad de Los Andes.
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