Infecciones vaginales en la paciente diabética.
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Las mujeres y hombres diabéticos tienen cierta predisposición a sufrir infecciones vaginales y del tracto urinario. Múltiples factores se han vinculado con este hecho: hiperglicemia sostenida, glucosuria, deficiencias inmunológicas, adherencia de bacterias al epitelio urogenital y alergias locales, entre otros. Sea cual sea el origen de estas infecciones, no hay dudas de que representan una molestia importante para las damas, que no solo comprometen su salud física sino también su estabilidad emocional e intimidad sexual.

Las estadísticas no mienten en este sentido. Si bien el porcentaje total de infecciones vaginales entre mujeres diabéticas y no diabéticas es relativamente parecido, la severidad de estas dista mucho de serlo. Los síntomas son más intensos y duraderos en las pacientes con diabetes, lo cual es inversamente proporcional a la respuesta al tratamiento, la cual suele ser pobre y limitada. Lo peor es que la resistencia microbiana a los antibióticos se ha incrementado de manera dramática y el arsenal terapéutico es cada vez más escaso.

¿Cuándo debes consultar a un médico por alguna infección sexual si eres Diabético?

Consulte a un profesional de la salud por problemas con el sexo o la vejiga. Estos problemas podrían ser una señal de que necesita controlar su diabetes de manera diferente. Puede resultarle embarazoso y difícil hablar de estas cosas. Sin embargo, recuerde que los profesionales de la salud están capacitados para hablar con las personas sobre todo tipo de problema de salud. Todos merecen tener relaciones sexuales saludables y disfrutar de las actividades que aman.

¿Qué problemas sexuales pueden tener los hombres con diabetes?

Los cambios en los vasos sanguíneos, los nervios, las hormonas y la salud emocional durante la diabetes pueden hacer que sea más difícil para usted tener relaciones sexuales satisfactorias. La diabetes y sus desafíos relacionados también pueden hacer que sea más difícil para usted tener un hijo.

Disfuncion erectil

Se tienes DE si no puede obtener o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener relaciones sexuales satisfactorias. Más de la mitad de los hombres con diabetes tendrán DE. Los hombres que tienen diabetes tienen más de 3 veces más probabilidades de desarrollar DE que los hombres que no tienen diabetes

Eyaculación retrógrada

En raras ocasiones, la diabetes puede causar la eyaculación retrógrada, que es cuando parte o todo su semen entra en su vejiga en lugar de salir de su pene durante la eyaculación. Durante la eyaculación retrógrada, el semen entra en su vejiga, se mezcla con la orina y se orina de forma segura.

Curvatura del pene

Los hombres con diabetes tienen más probabilidades de tener la enfermedad de Peyronie, también llamada curvatura del pene, que los hombres que no tienen diabetes. Los hombres con enfermedad de Peyronie tienen tejido cicatricial, llamado placa, en el pene, lo que hace que se doble cuando está erecto. Las curvas en el pene pueden hacer que las relaciones sexuales sean dolorosas o difíciles. Algunos hombres con enfermedad de Peyronie pueden tener DE.

Testosterona baja

Los niveles de testosterona de los hombres disminuyen naturalmente con la edad. Sin embargo, los niveles de testosterona por debajo de lo normal pueden ser la causa de la disfunción eréctil de algunos hombres, o pueden explicar por qué algunos hombres a menudo se sienten cansados, deprimidos o tienen un deseo sexual bajo. Los hombres con diabetes, especialmente los que son mayores y tienen sobrepeso, tienen más probabilidades de tener niveles bajos de testosterona.

Factores que predisponen a la mujer diabética a sufrir infecciones vaginales

La mayoría de los estudios publicados en este sentido demuestran que el mal control de la glicemia es el principal elemento favorecedor para las infecciones vaginales. La hiperglicemia genera varias condiciones, tanto locales como sistémicas, que ayudan al desarrollo, multiplicación y agresividad de los gérmenes. Muchas bacterias y hongos se alimentan de distintos tipos de hidratos de carbono, incluyendo azúcares. Los elevados niveles de glicemia en sangre le brindan enormes cantidades de combustible. Por otra parte, el funcionamiento de las células protectoras del organismo, los leucocitos, se ve comprometido en ambientes hiperglicémicos.

La microangiopatía diabética – daño de los pequeños vasos sanguíneos – no permite que los glóbulos blancos y los medicamentos lleguen con facilidad al sitio de la infección. Si a esto le sumamos el hecho de que las bacterias parecen fijarse mejor en la mucosa genital de las pacientes diabéticas, es lógico que el tratamiento no sea tan efectivo como se espera. Por último existen recientes evidencias de que las pacientes diabéticas tratadas con inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (canagliflozina, dapagliflozina y empagliflozina) tienen tendencia a la glucosuria, la cual a su vez favorece el desarrollo de infecciones vaginales crónicas de difícil manejo.

Tipos de infecciones vaginales en la paciente diabética

Los microorganismos causantes de las infecciones vaginales en la paciente diabética son muy distintos en su naturaleza y comportamiento. Los más frecuentemente encontrados en la flora vaginal son los hongos y las bacterias, aunque los parásitos también acaparan su cuota de responsabilidad en la génesis de las vulvovaginitis infecciosas. A continuación se mencionan los gérmenes más habituales en estas infecciones, con sus características particulares y tratamientos actuales.

Candida albicans

La candidiasis es, etiológicamente hablando, la infección vaginal más frecuente en la paciente diabética. Los síntomas más importantes de la candidiasis vaginal son prurito, ardor vaginal, dolor durante las relaciones sexuales, molestias al orinar y la presencia de una secreción vaginal gruesa y blanquecina parecida a una cuajada. La tendencia actual es que las mujeres diabéticas con clínica sospechosa de esta infección reciban tratamiento empírico de inmediato, aún si no se tienen resultados de cultivos que confirmen el germen causal.

Aunque la terapia habitual de esta infección es de corta duración (1 a 3 días), en las pacientes diabéticas se recomiendan tratamientos prolongados (7 a 14 días). El tratamiento incluye medicación sistémica, usualmente con fluconazol por vía oral, y tópica, siendo el clotrimazol en crema el más utilizado. Las alternativas a estos medicamentos son el ketoconazol y el itraconazol por vía oral así como el miconazol y el ciclopirox por vía vaginal.

Gardnerella vaginalis

Este bacteria es la más importante dentro de las causas de vaginosis, más no la única. Otras especies de Prevotella, Peptostreptococos, Mycoplasma y Mobiluncus se han encontrado en los cultivos de secreción vaginal bacteriana. El síntoma más característico de esta infección es la descarga líquida, fétida y grisácea que es expulsada a través del aparato genital femenino. Su olor es similar al del pescado y genera en la mujer muchísima incomodidad local y psicológica.

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El manejo habitual de esta infección es con metronidazol. No se recomienda terapia de un día, la cual puede ser útil en mujeres no diabéticas, por el riesgo de reinfección o resistencia. El tiempo mínimo de terapia debe ser 5 días. El tinidazol es una buena opción y en caso de alergias, la clindamicina es el fármaco de elección. Muchas pacientes diabéticas pueden sufrir vaginosis bacteriana crónica, requiriendo tratamiento prolongado con metronidazol hasta por 6 meses. En casos extremos algunos autores sugieren la administración de ácido bórico intravaginal por 21 días.

Trichomonas vaginalis

Como ya se había comentado, los parásitos también tienen participación en las infecciones vaginales. La trichomoniasis – infección causada por un protozoario flagelado – muchas veces es asintomática, pero en infestaciones masivas o pacientes inmunocomprometidas, como es el caso de las diabéticas, suele manifestarse con mucha picazón vaginal, disuria y una secreción fétida verdosa o amarillenta que puedo o no irritar la vulva.

El tratamiento de elección es el metronidazol. Al igual que la vaginosis bacteriana, la terapia de un solo día no se recomienda por el alto riesgo de recidiva, por lo que el medicamento debe tomarse entre 5 y 7 días. Una alternativa al metronidazol es la nitazoxanida (celectan®, zontricon®, givotan®) la cual ha demostrado efectividad contra parásitos helmintos y protozoarios, incluyendo la familia de las Trichomonas.

Comentarios finales

Cualquier cuadro infeccioso que se presente en un paciente diabético será más severo que si se presentase en un paciente no diabético. Eso ha sido demostrado fehacientemente por la ciencia. Pero cuando una infección además compromete su estado emocional y su relación en pareja, los resultados pueden ser catastróficos. Ya hemos comentado aquí la importancia de la salud mental en los pacientes diabéticos, así como su desempeño sexual. Cualquier eventualidad que afecte a alguno de estos dos elementos irá en detrimento del adecuado control de la enfermedad.

Mantener niveles de glicemia en sangre dentro de los límites aceptables es vital para la salud del diabético. Debe ser esa la prioridad de cualquier terapéutica establecida. Eso es cierto incluso cuando hablamos de infecciones vaginales. El uso de métodos de barrera durante el coito ayuda a evitar enfermedades de transmisión sexual y el adecuado aseo de la zona genital mantiene la flora vaginal estable. Contar con numerosas parejas sexuales aumenta bastante el riesgo de sufrir infecciones vaginales.

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No se debe olvidar nunca que en presencia de cualquiera de estas infecciones se debe indicar tratamiento también a la pareja. El apoyo constante del equipo médico multidisciplinario es certeza de éxito, por lo que siempre se debe alentar la asistencia a las consultas con los especialistas..

Referencias

  1. Geerlings S, Fonseca V, Castro-Diaz D, List J, Parikh S. Genital and urinary tract infections in diabetes: Impact of pharmacologically-induced glucosuria. Diabetes Research and Clinical Practice. 2014; 103(3):373-381. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/
  2. Tabatabaei-Malazy O, Shariat M, Heshmat R, Majlesi F, Alimohammadian M, Khaleghnejad- Tabari N, Larijani B. Vulvovaginal Candidiasis and its Related Factors in Diabetic Women. Taiwanese Journal of Obstetrics and Gynecology. 2007; 46(4):399-404. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/
  3. Kalra B, Kalra S. Vulvovaginitis and Diabetes. Journal of Pakistan Medical Association. 2017; 67(1)::143-145. Disponible en: http://jpma.org.pk/

Pedro Salinas

Pediatra y anestesiólogo. Redactor y traductor médico. Universidad de Carabobo/Instituto Venezolano de los Seguros Sociales.
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