¿Puede la cirugía bariátrica curar la diabetes? Esto dice la ciencia.
Fuente: Pixabay.com

El número de cirugías bariátricas que se realizan anualmente a nivel mundial se ha incrementado de forma dramática. Esto es debido a los altos índices de obesidad y enfermedades metabólicas que afectan a la humanidad, convirtiéndose ya en epidemias según los criterios de la Organización Mundial de la Salud. Entre los beneficios que aporta la cirugía bariátrica se encuentran la mejoría en los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, la disminución de la presión arterial y un adecuado control de la glicemia. Esto último ha llevado a algunos investigadores a afirmar que este procedimiento puede curar la diabetes. Pero ¿cuán cierto es esto?

La literatura relacionada con este tema es muy amplia. Prácticamente todas las publicaciones afirman que la cirugía bariátrica reduce los riesgos de infartos, enfermedades cerebrovasculares, dislipidemias y cáncer, por encima de los tratamientos tradicionales del síndrome metabólico, incluyendo fármacos, dietas y ejercicios. Además, la pérdida de peso se traduce en un estado emocional favorable y una buena calidad de vida. Estos beneficios pueden trasladarse también al paciente diabético.

Cirugía bariátrica y diabetes

Cualquier procedimiento bariátrico – ya sea el clásico bypass o los procedimientos gástricos como la plicatura, manga o banda estomacal – aporta beneficios importantes al paciente diabético. De hecho ya se considera como una opción terapéutica habitual especialmente en personas diabéticas tipo 2 con obesidad mórbida. Los estudios iniciales sobre este tema comenzaron a plantear la posibilidad de que la diabetes entrara en un estado de “remisión” posterior a un procedimiento bariátrico exitoso. Esto significa que los signos y síntomas de la enfermedad pueden desaparecer.

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Estos resultados no son ficticios. El seguimiento a 5 años que se realizó a un grupo de pacientes sometidos a cirugía bariátrica demostró no solo la efectividad en la disminución del peso sino también en la necesidad de tratamiento farmacológico para controlar la glicemia, específicamente de hipoglicemiantes orales. Muchos de los pacientes diabéticos abandonaron el tratamiento después de la cirugía, no solo porque no lo requerían sino también por el riesgo de hipoglicemia. Lo mismo ocurrió con el tratamiento para la hipertensión arterial. Al normalizarse los niveles de la presión arterial, ya no era necesaria la toma de antihipertensivos, siendo dejados a un lado.

Sin embargo los estudios prospectivos a más largo plazo comenzaron a dejar nueva información desalentadora. Evaluaciones más recientes de los mismos y otros pacientes, ahora a 20 años de la cirugía, no fueron tan positivos. Los niveles de evidencia para todos y cada uno de los beneficios de la cirugía no alcanzaron nunca el valor óptimo. De hecho se mantuvieron entre moderado y muy bajo. La remisión de la enfermedad no se mantuvo más allá de 9 años en ningún caso y las complicaciones crónicas y causas de muerte se hicieron presentes, sobre todo en aquellos pacientes que se negaron a retomar tratamientos tradicionales bajo la premisa de que la cirugía los había curado.

Experiencias y expectativas reales sobre cirugía bariátrica y diabetes

Es de esperar que los resultados acá expuestos generen dudas. No hay nada de malo en ello. Y es nuestra obligación, como profesionales de la salud, aclarar dichos cuestionamientos. La cirugía bariátrica debe ser aprovechada como una alternativa real para el tratamiento de los pacientes diabéticos obesos. Es innegable la mejoría en la calidad de vida que estos procedimientos aportan. Pero la diabetes no se cura, se controla. Esto no es difícil de entender cuando estudiamos la génesis de la enfermedad. Los factores inmunológicos no dependen solo de la obesidad, si bien esta juega un rol importante en la fisiopatología del cuadro y sus complicaciones. Recuerda que hay diabéticos delgados.

La experiencia del mundo médico habla maravillas de la cirugía bariátrica en general. Tienen razones para ello. Siendo la obesidad y la diabetes enfermedades epidémicas, cualquier opción para tratarlas es bienvenida y debe ser planteada a cualquier paciente que reúna las condiciones para ella. El control de la glicemia, más aún en pacientes diabéticos tipo 2, será más sencillo. Las complicaciones micro y macrovasculares son menos frecuentes y severas. La hipertensión puede atenuarse y los trastornos mentales son más escasos en los pacientes sometidos a procedimientos bariátricos. En resumen, la cirugía bariátrica es una herramienta terapéutica poderosa.

Pero como toda cirugía, existen riesgos de complicaciones. Desde el manejo anestésico hasta el posoperatorio tardío suelen ser más complejos en estos pacientes. Las posibilidades de hemorragia e infecciones también son más altas. Y no siempre alcanzan el éxito esperado. Es por ellos que las ofertas médicas al respecto deben ser cautas. Generar falsas esperanzas en estos pacientes es incorrecto. Debemos explicarles las posibilidades reales de mejoría pero sin incluir la palabra curación. También hacerles saber que la remisión de la enfermedad suele ser temporal y que eventualmente podrán requerir tratamientos hipoglicemiantes de nuevo. Cualquiera sea el escenario, la decisión final será del paciente, siempre con la orientación objetiva e imparcial de sus médicos tratantes.

Referencias

  1. Brethauer SA, Aminian A, Romero-Talamás H, et al. Can Diabetes Be Surgically Cured?: Long-Term Metabolic Effects of Bariatric Surgery in Obese Patients with Type 2 Diabetes Mellitus. Annals of surgery. 2013; 258(4):628-637. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/
  2. Goldfine AB, Patti ME. Diabetes: Bariatric surgery for T2DM–cure, or remission and relapse? Nature reviews Endocrinology. 2014; 10(1):8-9. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/
  3. Courcoulas AP, Yanovski SZ, Bonds D, et al. Long-term Outcomes of Bariatric Surgery: A National Institutes of Health Symposium. JAMA surgery. 2014; 149(12):1323-1329. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/
  4. Puzziferri N, Roshek TB, Mayo HG, Gallagher R, Belle SH, Livingston EH. Long-term Follow-up After Bariatric Surgery: A Systematic Review. JAMA. 2014; 312(9):934-942. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/

Pedro Salinas

Pediatra y anestesiólogo. Redactor y traductor médico. Universidad de Carabobo/Instituto Venezolano de los Seguros Sociales.
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